Publicado el 16/05/2025 a las 01:49 pm. Última actualización el 20/10/2025 a las 02:57 pm
Inicio » Asesoría » Desventajas ERTE: lo que tu empresa debe saber antes de aplicarlo
En abril de 2020, más de 3,6 millones de trabajadores en España estaban acogidos a un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). Aunque esta herramienta fue clave para evitar despidos masivos, muchas empresas se enfrentaron posteriormente a dificultades para reincorporar a toda su plantilla o reactivar su actividad con normalidad.
Esta situación ha dejado claro que aplicar un ERTE no es una decisión menor. Si tu empresa está valorando esta opción, es crucial conocer no solo sus ventajas, sino también las desventajas del ERTE que pueden comprometer su estabilidad futura.
No basta con aplicar un procedimiento legalmente correcto; es imprescindible anticipar las consecuencias que puede acarrear tanto a nivel operativo como financiero y de reputación.
¿Qué es un ERTE y cuándo se puede aplicar?
Un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) es una medida legal recogida en el artículo 47 del Estatuto de los Trabajadores, que permite a las empresas suspender contratos o reducir jornadas laborales de manera temporal, sin proceder a un despido definitivo. Se presenta como un salvavidas en situaciones de crisis, pero su aplicación está sujeta a condiciones específicas.
Tipos de ERTE
La normativa distingue varios tipos de ERTE según la causa que lo motive:
- Económicas, cuando existen pérdidas actuales o previstas, o una disminución persistente del nivel de ingresos ordinarios.
- Organizativas, por cambios en los sistemas y métodos de trabajo o de producción de la empresa.
- Técnicas, que supongan modificaciones en los medios o instrumentos de producción.
- De producción, debido a una caída de la demanda de productos o servicios.
Proceso básico de aplicación y requisitos para las empresas
El procedimiento para aplicar un ERTE está regulado en el artículo 47 del Estatuto de los Trabajadores y exige una justificación objetiva por parte de la empresa. Esta debe acreditar que existe una causa concreta de las que hemos visto —económica, técnica, organizativa, de producción o de fuerza mayor— que afecte a su capacidad de mantener la actividad laboral con normalidad.
El proceso comienza con la apertura de un periodo de consultas con la representación legal de los trabajadores, o, en su defecto, con una comisión elegida por la plantilla. Igualmente, se debe comunicar a la autoridad laboral competente y aportar la documentación justificativa.
En los ERTE por causas económicas u organizativas, no se requiere una autorización formal y basta con notificarlo. En cambio, si se trata de un ERTE por fuerza mayor, Inspección de Trabajo y Seguridad Social debe emitir resolución sobre la misma. Una vez validado, la empresa deberá informar al SEPE y a cada persona afectada para que puedan tramitar su prestación por desempleo.
Desventajas del ERTE para las empresas
Aunque inicialmente puede parecer la tabla de salvación ideal, existen varias desventajas del ERTE que toda empresa debe valorar en serio:
Restricciones en la contratación
Durante el periodo de aplicación del ERTE, la empresa no puede contratar nuevo personal para cubrir puestos similares a los afectados, salvo justificación muy sólida. Esta limitación puede entorpecer la capacidad de adaptación ante cambios imprevistos.
Obligación de mantener el empleo
Si una empresa se beneficia de exoneraciones de cuotas a la Seguridad Social, deberá mantener el empleo durante seis meses tras la finalización del ERTE. No respetar esta cláusula implica devolver todas las ayudas recibidas, con recargos e intereses.
Reducción de productividad y posible pérdida de ayudas
La reducción de plantilla o jornada puede lastrar la productividad de manera importante. Además, si el negocio depende de subvenciones públicas o programas de financiación, un ERTE mal planteado podría suponer la pérdida de estas ayudas.
Gestión administrativa compleja
Tramitar un ERTE implica una carga burocrática notable, revisiones constantes, comunicación fluida con la autoridad laboral y los trabajadores, y no siempre las empresas disponen de personas preparadas para afrontarlos.
Riesgos de imagen y reputación
La imagen ante clientes, proveedores e incluso en medios de comunicación puede verse afectada negativamente, generando desconfianza sobre la viabilidad del negocio.
Desventajas del ERTE para los trabajadores
Aunque el ERTE se plantea como una medida que preserva empleos, para los trabajadores también acarrea consecuencias que a medio plazo pueden impactar en su rendimiento y motivación:
Reducción de ingresos y cotización
La percepción económica disminuye de forma significativa. Aunque los trabajadores perciben la prestación por desempleo, esta suele ser inferior a su salario habitual. Además, su base de cotización también se ve afectada, algo que repercute en futuras prestaciones como pensiones o subsidios.
Dificultades fiscales por el doble pagador
Al cobrar ingresos de la empresa y del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), los trabajadores pasan a tener dos pagadores en el mismo ejercicio fiscal. Esto, en muchos casos, obliga a presentar declaración de la renta cuando no estaban obligados, y suele traducirse en tener que pagar a Hacienda, una sorpresa desagradable para muchos.
Inestabilidad laboral e impacto psicológico
La incertidumbre sobre el futuro, la pérdida parcial de ingresos y la sensación de ser prescindible en las empresa genera un impacto emocional notable. El estrés y la desmotivación no son aliados de una recuperación empresarial.
Alternativas al ERTE: otras soluciones para pymes
Antes de lanzarse a un ERTE, muchas pymes pueden valorar alternativas menos traumáticas y más flexibles:
Acuerdos de reducción de jornada o reestructuración interna
Negociar directamente con los trabajadores fórmulas de flexibilidad puede ser más eficiente y mantener mejor el clima laboral. Se puede plantear, por ejemplo, una reducción de jornada pactada de forma voluntaria.
Cambios en condiciones de trabajo
Modificar turnos, horarios o sistemas de incentivos puede ajustar los costes operativos sin necesidad de suspender contratos.
Permisos no retribuidos o redistribución de tareas
Ofrecer la posibilidad de permisos sin sueldo voluntarios o redistribuir funciones para optimizar los recursos humanos disponibles puede ser otra vía más sencilla que aplicar un expediente.
¿Necesitas asesoramiento antes de aplicar un ERTE?
Tomar la decisión de aplicar un ERTE no debería ser nunca una decisión impulsiva. Cada empresa, cada situación y cada plantilla tiene particularidades que deben analizarse de manera concreta.
Contar con un asesor laboral especializado permite:
- Valorar todas las alternativas posibles.
- Evitar errores que deriven en sanciones o reclamaciones.
- Minimizar riesgos económicos y de reputación.
Si estás considerando esta medida para tu empresa, asegúrate de tener a tu lado un equipo que analice tu situación de forma personalizada y te guíe en todo el proceso. Te asesoramos para que no cometas ningún error en la gestión.

Apasionado por el mundo empresarial, cuento con más de 15 años de experiencia asesorando a emprendedores en la creación y desarrollo de sus negocios. Graduado en Administración y Dirección de Empresas, he ayudado a una amplia variedad de proyectos a definir sus modelos de negocio, evaluar su viabilidad y a desarrollar sus estrategias. Me encanta el aprendizaje continuo, la creatividad y el análisis crítico, lo que me permite compartir conocimientos y reflexiones en torno al mundo de los negocios.

