Funciones de un asesor fiscal para empresas

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[vc_row][vc_column][vc_column_text]En el actual momento en el que vivimos, con el continuo bombardeo de leyes y normativas, sobre todo en el ámbito fiscal. Resulta imprescindible contar con los servicios de un asesor fiscal en cualquier tipo de negocio.

El asesor fiscal como profesional que se encarga principalmente del cumplimiento de las obligaciones tributarias ante la Administración Pública de las empresas. Además de un alto conocimiento en la materia que le atañe, debe de ser una persona responsable, rigurosa e implicada dada la significativa responsabilidad de sus gestiones.[/vc_column_text][templatera id=”1711″][vc_column_text]

Principales funciones del asesor fiscal:

  • Planificación fiscal. En lo referente a la gestión y pago de impuestos, la planificación es una herramienta esencial. Un asesor fiscal debe conocer a fondo el marco legal que regula cada impuesto, para poder sacar el máximo provecho de las ventajas que pueda ofrecer a cada empresa en función de su negocio. Dentro de la legalidad vigente, un buen asesor debe velar en todo momento por los intereses de la empresa.
  • Gestión de la información en materia fiscal. La correcta administración y gestión documental de la empresa en sus relaciones con la Administración Tributaria resulta esencial. Sobre todo para poder demostrar y hacer valer sus derechos en cualquier procedimiento de gestión e inspección tributaria. Al igual que en materia de tributación local y autonómica. Para el buen desempeño de esta función juega un destacado papel el uso y gestión de bases de datos fiscales, así como otras herramientas telemáticas orientadas a este fin.
  • Cumplimentación de liquidaciones tributarias. Un fiscal debe de tener muy presente el calendario fiscal de cada año. Para sí presentar en tiempo y forma los modelos tributarios comprensivos de las diferentes obligaciones fiscales de la empresa.
  • Análisis e identificación de las distintas responsabilidades tributarias. Debe examinar, analizar e interpretar la normativa tributaria vigente, a fin de ser diligente en el ejercicio de sus funciones. Debiendo en cada caso, calificar cada operación a efectos fiscales y determinar qué tipo de responsabilidades implicaría su incumplimiento, ya sea este formal o material.
  • Asesorar en al ámbito de operaciones internacionales. Cuando la empresa objeto de asesoramiento, mantenga relaciones comerciales internacionales que impliquen el tránsito de productos a través de diferentes aduanas. A este respecto, el asesor deberá conocer e informar sobre la regulación de los diferentes regímenes aduaneros implicados, impuestos, tasas y cumplimiento de las normas de comercio internacionales.
  • Asesoramiento en materia de constitución y disolución de empresas. Un asesor fiscal deberá informar sobre los diferentes tipos de sociedades disponibles, de manera que se elija el más adecuado con vistas a un mayor ahorro fiscal en este ámbito. Al igual que en el caso de tener que llegar a un proceso de disolución empresarial, deberá aconsejar sobre el mejor modo de hacerlo para que las pérdidas resulten mínimas.

El asesoramiento fiscal deberá buscar el máximo ahorro fiscal e informar a la gerencia de cada empresa de las posibles decisiones a tomar para alcanzarlo. El asesoramiento se deberá realizar conforme a las circunstancia personales de cada organización y siempre conforme a la normativa vigente. Hay que tener en cuenta que el mejor asesoramiento es el preventivo, es decir, el que se realiza antes de iniciar cualquier operación.

En el ámbito de las pequeñas empresas, la labor del asesor fiscal toma una mayor dimensión ya que permite delegar todas las obligaciones contables y fiscales. Ofreciendo al empresario una liberación de una tarea que, en la mayoría de los casos, resulta compleja. Cada vez con ayuda de la tecnología esta relación es más fluida y rápida. La tecnología existente permite agilizar gran parte de la actividad contable, lo que está generando que Pymes y Asesores descubran nuevas funciones que pueden ser más útiles en términos de negocio

La digitalización es el piloto que revierte en un mejor asesoramiento y transmisión de información. Algo que, sin duda, repercute notablemente en ambas direcciones en la relación asesor-cliente.

Por tanto para lograr un buen asesoramiento se debe de apostar por la modernización. Las últimas herramientas tecnológicas sobre todo en el ámbito de la contabilidad y la optimización de apuntes contables rutinarios, están cada vez siendo más valoradas por los profesionales y las empresas usuarias. Para poder conseguir, entre otras ventajas, automatizar gran parte de las tareas rutinarias. Permitiendo agilizar los procesos y dedicar este tiempo a otras funciones más valoradas. Además, la digitalización favorecerá un mayor control y transparencia sobre la información contable.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

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