Recibo: Cuánto tiempo hay para devolverlo y qué implica esta acción

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[vc_row][vc_column][vc_column_text]Existen dos tipos de recibos: los domiciliados y los no domiciliados. Dicho de otro modo, los que hemos autorizado a que lleguen de forma periódica y los que no lo están.

Los trámites a la hora de iniciar la devolución de un recibo son idénticos, y el resultado, la devolución o no del importe del recibo, también. Sin embargo, los plazos de tiempo de los que disponemos a la hora de devolver un recibo autorizado y uno no autorizado no son iguales, por lo que es necesario conocerlos para no perder nuestro derecho a solicitar dicha devolución.

Los recibos no domiciliados, los no autorizados, tienen un plazo de devolución de 13 meses. Es decir, un año y un mes desde que se registró el cobro de dicho recibo.

Dado que los más comunes son los recibos domiciliados, nos centraremos en analizar la casuística de estos a continuación. Los recibos domiciliados son una de las formas de pago más utilizadas en nuestro país. Cuando se acepta un recibo domiciliado, autorizas a la empresa o entidad a cargar automáticamente la importación de la factura en tu cuenta bancaria en la fecha de vencimiento acordada. Sin embargo, existen ocasiones, en las que nos vemos obligados a proceder a su devolución. Veamos cuánto tiempo disponemos para hacerlo y qué implica esta acción.

Plazo para devolver un recibo domiciliado

El plazo para devolver un recibo domiciliado en España está regulado por la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno, y por el Real Decreto Ley 19/2018, de 23 de noviembre, de servicios de pago y otras medidas urgentes en materia financiera. De acuerdo con estas normativas, dispone de un período de ocho semanas para solicitar la devolución de un recibo domiciliado desde la fecha en que se cargó en su cuenta bancaria.

Este período de ocho semanas es conocido como el “plazo de retrocesión“. Durante este tiempo, tienes el derecho de contactar con tu entidad bancaria y solicitar la devolución del cargo. Sin embargo, para que la devolución sea válida, deben cumplirse ciertas condiciones específicas:

  • Existencia de un error en el recibo: Para devolver un recibo domiciliado, debe existir un error en la factura o en la transacción. Este error puede manifestarse en forma de una operación incorrecta, un cargo duplicado o una factura que ya se ha pagado de otra manera.
  • Notificar al banco: Debes notificar inmediatamente a tu banco sobre el error y solicitar la devolución dentro del plazo de retrocesión.
  • Prueba del error: Para fin de respaldar tu reclamación, es recomendable tener pruebas documentales del error. Esto puede incluir facturas anteriores, comprobantes de pago, correos electrónicos u otros documentos relevantes.

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Implicaciones de devolver un recibo domiciliado

El proceso de devolver un recibo bancario no constituye una mayor dificultad. Sin embargo, dependiendo del tipo de recibo y, sobre todo, de su motivación para solicitar la devolución, las consecuencias pueden ser más o menos incómodas para nosotros:

  • Posibles costos adicionales: Algunos bancos pueden cobrar una comisión por devolver un recibo domiciliado. Por lo tanto, antes de proceder, debes verificar las políticas de tu banco en relación a estos cargos.
  • Negociación con la empresa o entidad: Si la devolución del recibo se debe a un error de la empresa o entidad que emitió la carga, es probable que debas comunicarte directamente con ellos para resolver el problema. En estos casos, es esencial mantener una comunicación clara y documentar todas las interacciones para evitar futuros malentendidos.
  • Suspensión de servicios: En algunas situaciones, como en los pagos de servicios públicos, la devolución de un recibo domiciliado puede resultar en la suspensión de los servicios. Antes de proceder, debes considerar si esto puede afectar tu vida cotidiana y buscar alternativas para garantizar que tus necesidades básicas estén cubiertas mientras se resuelve la situación.
  • Impacto en tu historial crediticio: Aunque la devolución de un recibo domiciliado no afecta directamente a tu historial de crédito, las disputas prolongadas o impagos pueden tener un impacto negativo en tu relación con el proveedor de servicios o entidad financiera. Mantener una comunicación efectiva y resolver el problema de manera oportuna es fundamental para evitar problemas futuros.

A modo de conclusión, los recibos domiciliados son una herramienta de fácil uso y conveniente para gestionar tus pagos. Aunque eso no quita que es importante comprender tus derechos y responsabilidades en caso de que necesites devolver un recibo. Siempre que te encuentres en una situación donde debas realizar una devolución, recuerda actuar dentro del plazo de retrocesión, notificar a tu banco, y mantener una comunicación efectiva con la empresa o entidad emisora ​​para resolver el problema de manera satisfactoria y no se complique para ti.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

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