¿Cómo funciona el contrato fijo discontinuo?

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El contrato fijo discontinuo es un tipo de contrato laboral indefinido donde el empleado trabaja de forma intermitente en el tiempo. Es decir su característica principal es que el personal contratado de esta manera no trabaja todo el año.

Este tipo de contratación tras la nueva reforma laboral, ha vuelto a estar muy en boga en el ámbito del área de personal y departamentos de recursos humanos de las empresas. Intentaremos a lo largo de este post aclarar sus particularidades y analizar tanto los derechos que se disponen como trabajador como las obligaciones de la empresa contratante.

En general el contrato fijo discontinuo suelen utilizarlo aquellas empresas que no necesitan trabajadores el año completo generalmente debido a que su actividad es de temporada. Como por ejemplo acompañantes de transporte escolar, socorristas etc. Su regulación está recogida en el artículo 16 del Estatuto de los Trabajadores.

Principales características:

– Es un acuerdo de carácter indefinido. Se establece una fecha de inicio, pero no una finalización concreta. Con la particularidad de que el trabajador realiza su actividad de forma intermitente, por ello no se debe de confundir con un contrato temporal.

-Antigüedad. El trabajador cuenta con el reconocimiento de su antigüedad durante toda la relación laboral independientemente de los periodos efectivos de trabajo.

– Jornada laboral. El tipo de jornada que se establece para estos contratos puede ser completa o parcial. Tanto en un caso como en el otro, el trabajador forma parte de la plantilla fija de la empresa, con los mismos derechos y deberes que cualquier otro compañero.

¿Cuál es su funcionamiento del contrato fijo discontinuo?

Durante su periodo de actividad laboral en la empresa. Como cualquier trabajador de alta, el trabajador contratado por esta modalidad cobra su salario durante el periodo laboral, cotizando en la Seguridad Social por ello.
Cuando finaliza el periodo de actividad laboral.

La empresa contratante, en el periodo de inactividad, debe entregar al trabajador un finiquito con la liquidación de las deudas pendientes. Este finiquito no implica la extinción del contrato de trabajo. Es obligación de la empresa comunicarse con el empleado cuando se inicie de nuevo su actividad laboral.

El empleado al no desempeñar efectivamente su trabajo no cobra su salario ni por tanto cotiza en la Seguridad Social. En el periodo de inactividad el trabajador dispone del derecho a la prestación por desempleo, siempre que cumpla los requisitos para ello.

El procedimiento por el que la empresa requiere que el trabajador reanude su actividad en su puesto de trabajo, se denomina “llamamiento”. En el caso de que el empleador no llame o se comunique con el trabajador para avisarle de la reanudación de su jornada, se entenderá que este trabajador está despedido.

En el caso de que la empresa no realizara el “llamamiento”, el trabajador puede efectuar una reclamación judicial en la que se alegue un despido improcedente debido a que la empresa no ha cumplido con su parte.

Este proceso se realiza por escrito, por lo que es importante tener garantías de que este documento ha sido enviado.

Para ello, las empresas suelen hacer uso de un burofax o  email certificado para registrar todo el proceso y contar con validez legal ante cualquier inconveniente que pueda surgir.

Si el trabajador es el que no reanuda su actividad laboral tras el “llamamiento” de la empresa, se entenderá que la relación laboral se acaba, salvo que por causa de fuerza mayor no pudiera presentarse a su puesto de trabajo.

En la actualidad este tipo de contratación se ha visto incrementada con la nueva reforma laboral, para evitar la temporalidad en el desarrollo de trabajos de temporada o de carácter estacional.

Desde Club de la Pyme, contamos con un servicio de Asesoría Laboral, consúltanos si tienes dudas.

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